
Lo que dice un café
Dicen que toda buena conversación comienza con un café. Yo he descubierto que toda buena relación entre padre e hijo también empieza con una excusa para tomar algo juntos. En los azares de la vida, una tarde cualquiera aparece y le pido a mi hijo Alejandro que me acompañe por un café. Ya está grande, más alto que la última vez que me fijé, pero todavía carga en la mirada algo distraído y sin sospechas, como si el mundo aún no le hubiera pedido cuentas. Gira despacio, sonríe, encoge los hombros, aprieta los labios y asiente. ...

