
La llama que se pasa
Cuando tu hijo te dice que quiere ayudar a preparar la cena, tú lo dejas. Pero no te apartas. Lo acompañas. Y así comienza algo hermoso, una forma de estar juntos donde se intuye lo que puede ser y lo que aún está por crecer. En toda conexión entre padre e hijo hay un interés común. Algo que los une más allá de lo banal, no las cosas, sino los actos que exigen atención, cuidado y una cierta entrega silenciosa. ...
