
Antes de las siete
Hoy, como muchas mañanas, vamos con lo justo para llegar antes de las siete. Mi mano derecha sujeta su mano y con la izquierda llevo la lonchera mientras caminamos por ese andén irregular de siempre. Con la mirada al frente Elena me dice: —Papi, hay niños que se van solos para el colegio. —Sí, pero son de bachillerato, como tu hermano Nico —le respondo en automático. ...



