Una tarde de junio

Una tarde de junio

Eran las cuatro y cincuenta y uno de la tarde. Una de esas tardes en las que, en otro momento, nos habríamos quedado en casa. El cielo estaba nublado y el aire tenía ese olor espeso de cuando parece que va a llover, pero apenas caen tres gotas dispersas. Sin embargo, me convenciste y salimos. Aquí estamos, en la librería que ya no es del todo una librería. Los libros ocupan apenas un rincón; lo demás es una miscelánea de artículos. Es una mezcla agridulce: por un lado, eso es lo que la mantiene abierta; por otro, es imposible no sentir que los libros han perdido terreno, que el espacio que deberían tener en nuestras vidas se va encogiendo. ...

16 de junio de 2025 · 3 min · Andres Marrugo