andres marrugo

Nuestra contribución


Unravelling Boléro por Anne Adams.

Como profesor usualmente nos preguntan sobre nuestra producción intelectual, sobre los proyectos y recursos que conseguimos, pero rara vez nos preguntan sobre cuantos jóvenes hemos logrado sacar adelante. A veces la pregunta viene más concreta, cuantas tesis has dirigido. Pero detrás de cada tesis, hay una historia inmensa.

No siempre es la tesis. A veces es una clase, una asesoría o incluso una tesis fallida. En ocasiones no se cumplen los objetivos, pero el camino recorrido es un verdadero aprendizaje. Cuando miro atrás y pienso en mi época de estudiante, siempre estuve ansioso por buscar modelos a seguir, personas con criterio y experiencia que me enseñaran el camino. Lo que aprendí fue mucho, pero sobre todo que de tanto buscar encontré la manera de hacer mi propio camino.

En estos días conocimos que nos aprobaron un proyecto en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña y un par de clínicas entre España y Colombia. En el proyecto buscamos responder a una sencilla pregunta. Después de varios años desarrollando algoritmos para el procesamiento de imágenes médicas, queremos saber exactamente qué tan útil es esto en la práctica. De hecho el término medicina traslacional está de moda y quiere decir cómo se pueden llevar resultados de investigaciones (básicas) a la práctica médica buscando un impacto positivo en la salud humana.

Si bien nuestras investigaciones no son precisamente básicas, están más bien en el ámbito aplicado, conseguir traducir una técnica de deconvolución para la restauración de una imagen en una mejora en el diagnóstico no es exactamente como soplar y hacer botellas. Pero queremos intentarlo.

Una de las características importantes en este proyecto es la vinculación de varios de nuestros estudiantes a esta línea de investigación biomédica. De hecho, uno de ellos realizará una estancia en España. Me enorgullece saber que hasta hace relativamente poco ese estudiante andaba por la universidad sin un rumbo claro. Hoy está becado en el programa de maestría en ingeniería, está participando de dos proyectos de investigación y continua su crecimiento profesional bajo nuestra tutela.

Como él hay varios en nuestro laboratorio, jóvenes a quienes comenzamos a orientar y a apoyar para crezcan profesionalmente en la investigación. Tal vez no se trata de resolver grandes problemas, sino más bien de demostrar que a pesar de nuestros grandes problemas podemos contribuir a la conversación.

Mi lengua, mi historia


photo by Irene Chaparro.

Para quien sigue este blog, en sus dos versiones en Inglés y Español, habrá notado que últimamente publico más entradas en Español, y esto tiene una sencilla razón. Cómo aquí intento compartir un trozo de mi vida y de mi profesión, y además tengo la idea que así como yo solía buscar inspiración en otros, quizás hoy yo pueda serlo para jóvenes de mi país y de mi región. Por tal motivo, sería mejor que compartiese mi historia en mi lengua nativa.

Es evidente que escribir en inglés es casi obligatorio para alcanzar una audiencia mundial, y eso hago también. Especialmente, la publicación de los resultados de mis investigaciones. Sin embargo, la historia de mi vida, del quehacer con mis estudiantes, de la lucha académica, de lo que me mueve, debo hacerlo primero en la lengua en la que mis lectores puedan sentir lo que yo siento.

Cuando mi primer hijo nació, quise comenzar a hablarle en inglés. Alrededor del año me entendía algunas cosas y yo me esforzaba infructuosamente por conseguirlo en un plano emocional. Aún siendo capaz de hablar de muchos temas en inglés, lo que siente me nace en mi lengua materna. Decir te quiero, te amo, y todos los sentimientos que se despiertan cuando uno es padre, es algo que no pude hacer sino en mi lengua. Y es esta la principal razón que me lleva a compartir esta, mi historia, en Español.

Director o mentor

Apprenticeship
pintura por Louis-Emile Adan, 1914.

A los niños se les debe enseñar cómo pensar, no qué pensar

– Margaret Mead

Director es quien dirige a personas de quienes se presume saben lo que hacen, pero el director es quien tiene el plan de para dónde va el proyecto (the big picture). Cuando se es director de un trabajo de grado, de pregrado o posgrado, esta definición genérica no necesariamente aplica. En particular porque se está dirigiendo a personas en proceso de formación, así que no se trata sólo de dirigir hay algo más en cuestión.

A mí, me parece que debemos ser más mentores y menos directores. Hay ciertas cosas que tras años en la academia parecen evidentes, pero para quien comienza, no necesariamente. En general he notado desde mi experiencia que escribir es una de las cosas que más le cuesta a los estudiantes. No es que sea fácil para alguien experimentado, pero haber pasado por ese proceso en múltiples ocasiones le deja a uno cierto bagaje. Sin embargo, una de las cosas que considero fundamentales es sentarse a escribir con el estudiante. Ahí al lado. Que vea cómo se bloquea uno y como encuentra la salida. Que vea que describir un experimento no es fácil, pero tampoco imposible.

No se trata de pedirle (actuando de director) “vaya y escriba las conclusiones”. Acaso uno se pregunta, cuantas conclusiones habrá escrito el estudiante por su cuenta. Cuantas conclusiones (especialmente buenas) habrá leído. La respuesta en general puede desilusionar a cualquiera, y se pensaría dos veces antes de mandarlo.

Esto no quiere decir que hay que quitarle responsabilidades al estudiante, ni que hay que hacerle el trabajo. Pero pienso que es importante en la formación de él que se desmitifiquen algunas cosas. Una de las más importantes, es que los artículos no se hacen mágicamente. Ni nadie se sienta y después de un día de trabajo tiene un artículo completo. Es algo sobre lo que se itera, se comienza con ideas sueltas, tal vez se tienen los resultados, pero no se ha escrito la discusión. Eso no se hace con inspiración divina, se hace con mucho trabajo y dedicación. En especial, prácticamente nadie escribe sin necesitar edición posterior.

El trabajo de laboratorio también requiere de seguir un ejemplo y de supervisión. Evidentemente, el trabajo de un mentor es el de formar a través del ejemplo. El aprendiz pasa muchas horas con su mentor, en el afán de aprender el oficio. De eso se trata.

Hay lugares en donde el director designa a alguien como mentor, tal vez un postdoc, o un codirector. Esto es normal, y en este caso el director es en efecto un director. Sin embargo, no siempre contamos con los recursos humanos para construir tal organización. Aún así, siento que ser mentor trae muchas más satisfacciones, a pesar de requerir mayor dedicación. Pero, ¿qué cosa en la vida, que valga la pena, no cuesta tiempo y dedicación?

La distancia más corta


Una línea recta puede ser la distancia más corta entre dos puntos, pero de ninguna forma es la más interesante.

–Doctor Who, en “The Time Monster” de Robert Sloman, BBC, 1972.

En ocasiones lo evidente, lo coherente y lo lógico, no resultan necesariamente en momentos significativos en nuestras vidas. Imagina lo aburrido que debe ser, cuando todo sale perfecto. Casi siempre, los mejores recuerdos los tenemos por esos pequeños errores que derivan en nuevas realidades colapsándose ante nuestros ojos.

Hoy, estuvimos en una cita médica en el centro de Cartagena. Habíamos aparcado el carro unas tres o cuatro cuadras de dónde estábamos. Así que al salir, lo lógico era caminar directamente hacia el parqueadero, pagar y regresar a casa. Esto es algo que hemos hecho unas cuantas veces, y al salir sin pensarlo mucho estábamos caminado hacia el parqueadero, como siempre hacemos. Sin embargo, hoy era diferente, habíamos traído a los niños.

Al llegar a uno de los accesos a la muralla, Nicolás enseguida insistió en que debíamos caminar por la muralla. Que la calle era aburrida – y en efecto lo es. Qué mejor que caminar de regreso mientras miras el mar y tienes bajo tus pies una fortificación de alrededor de cuatrocientos años.

En realidad creo que no se trata de aventurar e ir a dónde el viento lo lleve a uno. Se trata más bien, de tomar consciencia de nuestras vidas, de no dejarnos llevar siempre por la rutina. Que hasta una simple ida al médico, puede convertirse en un motivo para escribir y reflexionar.

Haciéndole espacio a la ficción


El arte es para nosotros como un alimento para sobrellevar la rutina y lo banal. En lo práctico no se encuentra inspiración, en cambio lo bello y sencillo, lo armonioso, nos traslada a otros lugares y nos hace creer en algo mejor que nosotros mismos. De eso se trata la vida – por lo menos la vida digna.

Es así como comienza mi historia, no una particularmente interesante, sino una que lucha por empaparse de otras, especialmente las imaginarias y fantasiosas.

No es fácil hacerle espacio a la ficción en nuestros tiempos. Entre el trabajo, la rutina, y los que tenemos hijos pequeños, vaya si recordamos la última vez que fuimos a cine. Y para la vergüenza de muchos, cuando y cuál fue el último libro que leímos.

Muchos dirán que la ficción abunda en sus vidas porque se ven Juego de Tronos o porque de vez en cuando le arrancan horas al sueño y se ven alguna serie en netflix. Pero la verdad, es que no le hacemos ni el espacio, ni el tiempo que se merece. Porque sin la ficción, la vida es plana. Y en los mundos planos no existen las montañas rusas.

Ante este reto, mi esposa y yo decidimos que teníamos que hacer algo. Que no podía ser que la vida misma se nos consumiera sin darnos cuenta. Que queríamos aprovechar los tiempos muertos. Así hicimos.

Hoy “leemos” (escuchamos) audio libros en el trayecto de casa al trabajo y vuelta. Y esto ha sido una maravilla. Es como un secreto que compartimos y sólo los dos, como un par de confidentes nos subimos al carro, cruzamos las miradas, un pequeño guiño, le extiendo el celular y ya sabemos por dónde va la cuestión. Comienza una aventura al medioevo, o a Montevideo de los años 40, o quién sabe dónde. Eso es lo bello, eso es estar vivo.

Burbujas

En uno de los últimos episodios de You Are Not So Smart Podcast en que discutían sobre falacias lógicas y la argumentación, tocaron un tema que creo que es relevante ahora más que nunca. Además el ejemplo que pusieron es tan real que me dejó perplejo.

En un mundo como el de hoy, la mayoría de nosotros vive en una especie burbuja. Solemos relacionarnos con personas que tienen gusto/opiniones similares a nosotros. En Twitter o Facebook solemos seguir a personas con quienes congeniamos (además el algoritmo de Facebook está optimizado para que sólo nos muestre lo que aparentemente tiene más probabilidad de gustarnos). Nos informamos de medios, prensa, TV, etc, que están alineados con nuestras convicciones. Y todo esto nos lleva a ser incapaces de reconocer que existen otras realidades, tan válidas como la nuestra, pero que nos pueden parecer completamente descabelladas.

Es así como nos preguntamos, ¿pero cómo puede haber gente que apoye a Trump? Y resulta que sí. Que debe haber millones de personas, que en su feed de Facebook todos los días le salen noticias y comentarios de gente hablando sobre lo maravilloso que es Trump, lo mejor que estaría EEUU sin extranjeros (eso es una falacia por sí misma), o comentarios racistas, entre otros disparates. Y todo eso resulta normal. Ellos en su burbuja.

Por lo tanto, lo mejor es intentar informarse de distintas maneras y de diversas fuentes. De intentar ver el mundo a través de los ojos de otros, así no sea de nuestro agrado o que esté alineado con nuestras convicciones. Sólo de esta manera, podremos reconocer a todas las personas como auténticamente diferentes, pero más importante, podremos anticipar desafortunados acontecimientos como la candidatura de un charlatán y demagogo.

Que nos dejen tranquilos

En estos días escribí algo interesante en el Mundo de Alo y Nico. Te recomiendo que lo leas. Con esa entrada no quise decir que somos los padres perfectos y que todos deben hacer las cosas como nosotros. Sólo he puesto allá afuera lo que nos ha funcionado y lo que no, cada quien hace lo que crea conveniente.

Estrés académico

Estres academico

Hay momentos en la vida en que la emoción por haber conseguido algo es rápidamente eclipsada por la realización de las implicaciones que tiene ese acontecimiento.

El mundo de Alo y Nico

Hace unas semanas mi esposa revivió un blog que había creado en el 2011 y al que no le había dedicado más que una entrada. El blog, que lleva por título El mundo de Alo y Nico, tiene la intención de documentar un poco nuestras vivencias en lo que respecta a criar a nuestros hijos. Nuestras decisiones y reflexiones.

Se me olvidaba comentar que yo también soy autor del blog. Aquí puedes encontrar mi primera entrada. Quise hablar sobre desvelar algunas cosas que a primera vista parecen inalcanzables para nuestros hijos, y que con un poco de empeño y buena instrucción se pueden alcanzar.

Plantilla LaTeX en Overleaf para informes de laboratorio

Una de las grandes barreras de entrada a LaTeX era lo relacionado con la instalación y compilación de documentos. LaTeX técnicamente no es un lenguaje de programación, pero para efectos prácticos es indistinguible de uno. Y esto complica un poco su utilización al principio, muchos abandonan y regresan a seguir peleando con MS Word.