andres marrugo

Mis libros del 2020

Después de muchos meses de silencio en este blog, por fin me he dispuesto a escribir para dejarles una breve lista de lo que estuve leyendo en este annus horribilis del 2020. He incluido libros y audiolibros ya que desde hace años leo así. Un trozo me lo escucho mientras lavo la loza y otro trozo lo leo antes de dormir. Cada quien busca su manera y esa es la mía.

The story of English in 100 words

Para quienes nos apasiona todo lo que tiene que ver con el lenguaje este libro es altamente recomendado. Tiene el equilibrio perfecto entre la etimología de una palabra y la evolución del inglés es los últimos mil años. En una manera muy particular, jocosa, pero a la vez muy rigurosa Sir David Crystal nos muestra por qué la lengua de los anglosajones es lo que es hoy en día, por qué tiene tantas palabras duplicadas (una de origen anglosajón y otra de origen francés), por qué tiene muchas estructuras simplificadas comparadas con otras lenguas indoeuropeas y más detalles impresionantes de la lengua franca del mundo moderno.

The scientists guide to writing

He leído varios libros sobre la escritura académica y escritura en general. Sin embargo, no había encontrado un libro que tuviera un balance tan adecuado entre lo que son consejos prácticos con ejemplos muy concretos y a la vez una discusión filosófica y amplia sobre lo que significa escribir bien para las ciencias. Con una claridad y dominio propio de un gran científico y escritor, Stephen Heard nos destila en estas páginas su acumulada experiencia sobre lo que deberíamos hacer para escribir decentemente. Aunque se centra principalmente en el artículo científico como principal objetivo del escritor científico, los consejos son ampliamente aplicables a otras formas de escritura.

You are not so smart

Si tuviera que recomendar un solo libro para alguien que no cree en lo complejo que somos los seres humanos y como tenemos un montón de sesgos de los que ni siquiera somos conscientes, este sería ese libro. És sin lugar a dudas, una de las mejores guías para el ciudadano de a pie sobre cómo funciona nuestra mente y por qué no debemos fiarnos de nuestra percepción. Hasta nuestros recuerdos no son fiel reflejo de la realidad y saberlo es importante para que tomemos mejores decisiones.

Digital Minimalism

En una era en donde estar conectados constantemente y usando todo tipo de gadgets tecnológicos que nos mantienen enganchados es lo que prima, echar unos pasos atrás y escoger lo que es realmente indispensable es realmente necesario. No sólo se trata de productividad y como y evitar las distracciones, sino también de pasar más tiempo con uno mismo. Acostumbrarse a estar aburrido, a escuchar nuestros propios pensamientos, porque al final del día, muchas tareas complejas y decisiones difíciles requieren ese nivel de concentración.

Stylish Academic Writing

Por mis selecciones de libros se podrán dar cuenta que me gusta mucho la escritura y sobre todo aprender de cómo escribir mejor. En este libro, Helen Sword nos invita a revisar lo que entendemos por escritura académica y sobretodo a destilar lo que es escritura académica con estilo. Si bien definir concretamente lo que es buen estilo es difícil, ciertamente lo reconocemos cuando lo vemos. Aquí la cuestión es que a veces creemos que la escritura académica debe ser aburrida e impersonal, evitando siempre la voz activa y siguiendo unos cánones preestablecidos. Sin embargo, la Dra. Sword nos muestra que no tiene por qué ser así y que incluso, en muchas ocasiones romper con la estructura tan rígida que nos imponemos en la academia es algo positivo y puede repercutir mejor en el lector.

The Literature Review: Six Steps to Success

Este libro me lo leí para preparar un módulo de un seminario en la universidad sobre la preparación del estado del arte de un trabajo de investigación. No es necesariamente el mejor libro que existe, pero sí da unas pautas muy importantes y especialmente dedica una buena parte a cómo argumentar lo que hallamos en la revisión. Cómo podemos construir un caso respecto a nuestra posición o sobre lo que hace falta en la literatura.

The Story of human language

Bueno, técnicamente no es un libro. Es una serie de clases impartidas por el profesor McWhorter sobre todo lo que sabemos de cómo surgieron las lenguas humanas. Cómo evolucionaron, cómo se demuestra que dos o más lenguas vienen de una lengua en común. O también cómo cambia la fonética con el tiempo y cómo se reconstruye. Es un viaje fascinante hacia los recovecos de lo que auténticamente nos separa de los demás animales, nuestra capacidad para comunicarnos oralmente.

Food a cultural and culinary history

En este caso también son clases y no puedo evitar mostrar mis ganas de aprender más sobre nuestra historia en este planeta. Sobre cómo llegamos a donde estamos. Aquí se trata de una historia bastante peculiar, sobre la comida. Siempre he pensado que la cocina es la mejor manera de aprender de un cultura, de nosotros mismos, y hasta de cómo criar a nuestros hijos.

War and Peace

Aunque este libro técnicamente no lo he terminado, llevo todo el año leyéndolo. Es larguísimo, pero conmovedor y astutamente escrito. La descripción de la sociedad rusa de principios del siglo XIX y la manera tan vivaz de describir a los personajes y las escenas con detalles casi cinematográficos hacen de esta obra un verdadero deleite para la imaginación. Mi lectura de esta obra de ficción viene acompañado de un consejo que recibí hace años: siempre intenta estar leyendo varios libros al mismo tiempo, unos de ficción y otros de no ficción para poder coger el que te apetezca dependiendo de tu estado de ánimo en ese momento. Este libro me traslada perfectamente a esos salones llenos de gente glamorosa saltando entre el ruso y el francés que se impuso como lengua de la nobleza en esa época. Sin embargo, a la conclusión a la que he llegado es que doscientos años después, lo que nos mueve, lo que nos llena de satisfacción, lo que nos entristece y nos hace desfallecer no ha cambiado. La tecnología nos permite vivir más cómodos, pero nuestros deseos y sentimientos siguen siendo los mismos.

The Sense of Style: The Thinking Person’s Guide to Writing in the 21st Century

El estilo es probablemente una de los aspectos más difíciles de describir en la escritura. Es mucho más que gramática y buena ortografía. En este libro, Steven Pinker nos muestra con argumentos sustentados con evidencia científica y resultados de la neurociencia por qué escribimos de la manera que lo hacemos. En ocasiones está bien romper las reglas, pero debemos saber cuando hacerlo y tener razones fuertes que lo ameritan.

El artículo perfecto

Lo perfecto es enemigo de lo bueno

– Voltaire

A veces queremos que ese artículo en el que llevamos un año trabajando quede impecable. Lo leemos y lo volvemos a leer, ponemos una coma y quitamos dos. Reescribimos una frase y eliminamos otra. Y seguimos haciéndolo porque el resultado debe ser perfecto. Pero la realidad es que lo perfecto no existe y el tiempo que podemos dedicarle a algo es limitado. Para evitar entrar en este remolino de edición sin fín, debemos tomar conciencia de que hacer algo, en este caso un artículo, implica hacerlo de la mejor manera en el tiempo y recursos que tenemos disponibles.

Lo anterior no implica que debamos ser mediocres con nuestra escritura. En realidad quiere decir que debemos hacer el mejor uso de nuestros recursos. También implica pedir la opinión de otros, tomar la retroalimentación, hacer los ajustes y seguir adelante. Esta es, tal vez, la lección más dura que se aprende al culminar un doctorado. En algún momento hay que darle corte a esa investigación y convertirla en un libro.

Sobre el discurso académico


Calvin and Hobbes by Bill Watterson.

La semana pasada tuvimos la jornada científica de la maestría y el doctorado en la universidad. Este es un espacio para que los estudiantes más avanzados puedan presentar resultados y avances de sus respectivos trabajos de grado. Presentar oralmente ante un público resultados de investigación es fundamentalmente un ejercicio de preparación para el discurso académico. No significa que todos vayan a ser académicos, pero que deben formarse como si lo fueran a ser.

Pero, ¿qué es esto del discurso académico? Resulta que el discurso académico es una manera de referirnos a las distintas formas de pensar y usar el lenguaje en la manera en que existe en la academia. De tal manera, que cuando presentamos unos resultados ante una audiencia o cuando escribimos y publicamos un artículo en una revista científica estamos inmersos en el discurso académico. Y para poder hacerlo de manera exitosa, para poder ser aceptados por la comunidad académica debemos seguir unas reglas.

Razonamiento Bayesiano o la incertidumbre en una trinchera

El otro día estaba en clase comentándole a mis estudiantes sobre la importancia de darle inteligencia a las máquinas. Evidentemente, no es el tipo de inteligencia que tenemos nosotros, sino más bien la capacidad para responder ante situaciones cambiantes y por supuesto, hacerlo de una manera eficiente y oportuna. Hoy en día, se les da inteligencia a las máquinas usando técnicas de inteligencia artificial, que han sido derivadas a partir de métodos estadísticos que nos permiten lidiar con la incertidumbre.

Escribiendo con un propósito

En el mismo espíritu del blog de Matt Might, he decidido comenzar a escribir pensando en mis alumnos. Mis discípulos, si se puede decir así. Porque más que un profesor uno es un mentor. Uno les enseña el camino y los acompaña, a veces los empuja y otras avanza y espera a que lo alcancen.

Dejarles mis reflexiones sobre la vida académica y profesional. Consejos sobre cómo salir adelante y aprovechar las oportunidades. Y bueno, consejos prácticos que nunca sobran.

Cómo hacer que las cosas sucedan


photo by George Hodan cc.

Those who plan ahead, and who are ready to profit by opportunity, are far more likely to be able to do the science that they would most enjoy, and to have more control over how it is done, than those who do not. Those who let things happen to them will wind up becoming servants of those who make things happen.

Federico Rossi and Tudor Johnston, Survival Skills for Scientists

Si sólo pudiera dar un consejo a mis estudiantes, especialmente quienes pretendan seguir una carrera en la academia, éste sería ese consejo. Me parece que es un consejo para la vida, pero que en la academia está más presente que en cualquier otro campo profesional.

Resulta que la academia trata, principalmente, de tener una libertad bastante amplia para decidir cómo invertir el tiempo para contribuir a la sociedad a través de la generación de conocimiento y la formación de recurso humano. Evidentemente la docencia es un aspecto importante, pero no el único. Es más, como profesores rara vez se nos evalúa exclusivamente por la docencia, sino más bien por la actividad académica que desarrollamos, en particular lo relacionado con la investigación.

A la luz de esta revelación, me gustaría dejar claro que investigar no significa estar metido en un laboratorio (con una bata blanca), medio despeinado, y trabajando solo hasta entrada la noche. No, investigar usualmente tiene que ver con trabajar en equipo, discutir con colegas y estudiantes sobre distintos problemas y aproximaciones, de escribir (muchos) proyectos y preocuparse por la financiación para que los estudiantes puedan hacer los experimentos y sacar sus carreras adelante. Investigar es hacerse preguntas mientras se está aprendiendo algo nuevo, de anotar esas preguntas y transformarlas en borradores de proyectos, artículos, etc. Investigar es aprender normativas y construir presupuestos para responder preguntas. Es asistir a conferencias, no por las charlas, sino para hacer contactos. De mantener esos contactos y establecer alianzas y colaboraciones. Se trata de mucho, especialmente de relaciones humanas, sólo que casi nadie lo sabe.

Toda esta actividad no se hace, por un lado si no se disfruta de ella, pero por el otro si no se planifica. Como académico he aprendido que a pesar de tener algo andando en el momento, se debe pensar en lo que sigue después. En que pasará para dentro de un año. En prepararme para ello porque sólo así soy yo quien hago que las cosas ocurran y quien se termina beneficiando de las oportunidades. De estudiante se suele planificar poco y más bien se reacciona a las fechas límites. Límite para un congreso, límite para graduarse, finalización de una beca, etc. Pero la realidad es que en la academia los verdaderos límites, son los que uno mismo se impone para avanzar hacia una meta que no es tan concreta.

No es mala idea acostumbrarse a esto de planificar y prepararse. Cómo me veo en un par de años. Quiero salir del país, necesito aprender otro idioma, necesito convalidar un título. Quiero ganarme una beca, he revisado las versiones pasadas, cómo era el cv de los anteriores ganadores, etc. En fin, son muchas las maneras de prepararse para la academia desde estudiante. Cómo decía Pasteur “la suerte sólo favorece a la mente preparada”.

La última hoja


Inflection points.

To have a child is to embrace a future that you can’t control.

Tom French, in 23 Weeks 6 Days

A veces necesitamos de un cambio. De un momento aplastante. Cómo si todo lo que hubiésemos vivido hasta ese momento no importara. Así comienza nuestra verdadera vida, así llegamos a ser padres.

Estamos a la espera de nuestro tercer hijo, Elena. La niña. Y de esta manera llegamos a nuestro tercer punto de inflexión. Siento que son estos momentos los que me impulsan a hacer algo más grande que mi mismo. A dejar una huella, en cierta manera.

No puedo sino pensar en lo parecido que me resulta esta situación a la del viejo Berhman en la historia “The Last Leaf” de O. Henry. Ve y léela, no toma mucho tiempo. Yo estaré aquí esperando.


Continúo. La historia me conmueve porque representa un último esfuerzo de un hombre, aparentemente acabado, por hacer algo que importe. Algo que le cambie la vida a alguien. Y en ese esfuerzo, desgraciadamente termina acabando con su vida. Pero es un tributo tan bello y tan efímero que no puedo sino compararlo con el amor de un padre.

Tal vez esté un poco sentimental, pero lo cierto es que debemos asumir los roles que se nos presentan. Sólo aceptando la realidad de un nuevo mundo y viviendo a plenitud, cruzamos satisfechos el mar de la vida.

Nuestra contribución


Unravelling Boléro por Anne Adams.

Como profesor usualmente nos preguntan sobre nuestra producción intelectual, sobre los proyectos y recursos que conseguimos, pero rara vez nos preguntan sobre cuantos jóvenes hemos logrado sacar adelante. A veces la pregunta viene más concreta, cuantas tesis has dirigido. Pero detrás de cada tesis, hay una historia inmensa.

No siempre es la tesis. A veces es una clase, una asesoría o incluso una tesis fallida. En ocasiones no se cumplen los objetivos, pero el camino recorrido es un verdadero aprendizaje. Cuando miro atrás y pienso en mi época de estudiante, siempre estuve ansioso por buscar modelos a seguir, personas con criterio y experiencia que me enseñaran el camino. Lo que aprendí fue mucho, pero sobre todo que de tanto buscar encontré la manera de hacer mi propio camino.

En estos días conocimos que nos aprobaron un proyecto en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña y un par de clínicas entre España y Colombia. En el proyecto buscamos responder a una sencilla pregunta. Después de varios años desarrollando algoritmos para el procesamiento de imágenes médicas, queremos saber exactamente qué tan útil es esto en la práctica. De hecho el término medicina traslacional está de moda y quiere decir cómo se pueden llevar resultados de investigaciones (básicas) a la práctica médica buscando un impacto positivo en la salud humana.

Si bien nuestras investigaciones no son precisamente básicas, están más bien en el ámbito aplicado, conseguir traducir una técnica de deconvolución para la restauración de una imagen en una mejora en el diagnóstico no es exactamente como soplar y hacer botellas. Pero queremos intentarlo.

Una de las características importantes en este proyecto es la vinculación de varios de nuestros estudiantes a esta línea de investigación biomédica. De hecho, uno de ellos realizará una estancia en España. Me enorgullece saber que hasta hace relativamente poco ese estudiante andaba por la universidad sin un rumbo claro. Hoy está becado en el programa de maestría en ingeniería, está participando de dos proyectos de investigación y continua su crecimiento profesional bajo nuestra tutela.

Como él hay varios en nuestro laboratorio, jóvenes a quienes comenzamos a orientar y a apoyar para crezcan profesionalmente en la investigación. Tal vez no se trata de resolver grandes problemas, sino más bien de demostrar que a pesar de nuestros grandes problemas podemos contribuir a la conversación.

Mi lengua, mi historia


photo by Irene Chaparro.

Para quien sigue este blog, en sus dos versiones en Inglés y Español, habrá notado que últimamente publico más entradas en Español, y esto tiene una sencilla razón. Cómo aquí intento compartir un trozo de mi vida y de mi profesión, y además tengo la idea que así como yo solía buscar inspiración en otros, quizás hoy yo pueda serlo para jóvenes de mi país y de mi región. Por tal motivo, sería mejor que compartiese mi historia en mi lengua nativa.

Es evidente que escribir en inglés es casi obligatorio para alcanzar una audiencia mundial, y eso hago también. Especialmente, la publicación de los resultados de mis investigaciones. Sin embargo, la historia de mi vida, del quehacer con mis estudiantes, de la lucha académica, de lo que me mueve, debo hacerlo primero en la lengua en la que mis lectores puedan sentir lo que yo siento.

Cuando mi primer hijo nació, quise comenzar a hablarle en inglés. Alrededor del año me entendía algunas cosas y yo me esforzaba infructuosamente por conseguirlo en un plano emocional. Aún siendo capaz de hablar de muchos temas en inglés, lo que siente me nace en mi lengua materna. Decir te quiero, te amo, y todos los sentimientos que se despiertan cuando uno es padre, es algo que no pude hacer sino en mi lengua. Y es esta la principal razón que me lleva a compartir esta, mi historia, en Español.

Director o mentor

Apprenticeship
pintura por Louis-Emile Adan, 1914.

A los niños se les debe enseñar cómo pensar, no qué pensar

– Margaret Mead

Director es quien dirige a personas de quienes se presume saben lo que hacen, pero el director es quien tiene el plan de para dónde va el proyecto (the big picture). Cuando se es director de un trabajo de grado, de pregrado o posgrado, esta definición genérica no necesariamente aplica. En particular porque se está dirigiendo a personas en proceso de formación, así que no se trata sólo de dirigir hay algo más en cuestión.

A mí, me parece que debemos ser más mentores y menos directores. Hay ciertas cosas que tras años en la academia parecen evidentes, pero para quien comienza, no necesariamente. En general he notado desde mi experiencia que escribir es una de las cosas que más le cuesta a los estudiantes. No es que sea fácil para alguien experimentado, pero haber pasado por ese proceso en múltiples ocasiones le deja a uno cierto bagaje. Sin embargo, una de las cosas que considero fundamentales es sentarse a escribir con el estudiante. Ahí al lado. Que vea cómo se bloquea uno y como encuentra la salida. Que vea que describir un experimento no es fácil, pero tampoco imposible.

No se trata de pedirle (actuando de director) “vaya y escriba las conclusiones”. Acaso uno se pregunta, cuantas conclusiones habrá escrito el estudiante por su cuenta. Cuantas conclusiones (especialmente buenas) habrá leído. La respuesta en general puede desilusionar a cualquiera, y se pensaría dos veces antes de mandarlo.

Esto no quiere decir que hay que quitarle responsabilidades al estudiante, ni que hay que hacerle el trabajo. Pero pienso que es importante en la formación de él que se desmitifiquen algunas cosas. Una de las más importantes, es que los artículos no se hacen mágicamente. Ni nadie se sienta y después de un día de trabajo tiene un artículo completo. Es algo sobre lo que se itera, se comienza con ideas sueltas, tal vez se tienen los resultados, pero no se ha escrito la discusión. Eso no se hace con inspiración divina, se hace con mucho trabajo y dedicación. En especial, prácticamente nadie escribe sin necesitar edición posterior.

El trabajo de laboratorio también requiere de seguir un ejemplo y de supervisión. Evidentemente, el trabajo de un mentor es el de formar a través del ejemplo. El aprendiz pasa muchas horas con su mentor, en el afán de aprender el oficio. De eso se trata.

Hay lugares en donde el director designa a alguien como mentor, tal vez un postdoc, o un codirector. Esto es normal, y en este caso el director es en efecto un director. Sin embargo, no siempre contamos con los recursos humanos para construir tal organización. Aún así, siento que ser mentor trae muchas más satisfacciones, a pesar de requerir mayor dedicación. Pero, ¿qué cosa en la vida, que valga la pena, no cuesta tiempo y dedicación?